Editorial
Tiempos difíciles
Nos lanzamos a editar la revista Desnivel cuando éramos muy jóvenes. Yo tenía 21 años y era el mayor del equipo.
Corría el año 1981, una época en la que nuestra sociedad, tras cuatro décadas oscuras de dictadura, vivía grandes cambios políticos y sociales y una explosión cultural tan potente que había la necesidad de transmitir y compartir. Las calles de las grandes ciudades se llenaron de fanzines que se vendían mano a mano por los lugares de encuentro más representativos de aquella efervescencia cultural y social.
Desnivel nació en aquel contexto que también coincidió con grandes cambios en el mundo del alpinismo y la escalada –y en general en los deportes en la naturaleza–. Y en aquella sencilla revista en blanco y negro nos propusimos contar las actividades y vivencias de personajes que estaban transformando, con sus nuevos planteamientos, la escalada y el alpinismo.
El mundo de la montaña cambiaba y queríamos contarlo. Y nos lanzamos a la aventura.
Cada uno de los primeros números que editamos se agotaron rápidamente. Las revistas en papel eran la única manera de conocer y compartir todo lo que estaba ocurriendo en un momento en que la información se transmitía muy lentamente. Ni siquiera existía el fax ni tampoco el ordenador.
Con la máquina de escribir realizamos los 40 primeros números de Desnivel. Nuestras herramientas eran el teléfono, la carta, las escasas revistas que se editaban en aquella época (sobre todo la mítica Mountain) y la biblioteca de algunos buenos amigos.
Todo el proceso de componer la revista era tremendamente artesanal, así que a duras penas logramos cumplir la periodicidad trimestral, luego bimestral y, finalmente, mensual que nos fijamos. Los tiempos han cambiado, pero nuestro empeño es el mismo: esmerarnos en la edición de cada número, siguiendo una rutina de trabajo extremadamente cuidadosa en la redacción, documentación, fotografía, diseño, impresión… Procesos que –desgraciadamente– ya no son habituales en las revistas, pues la falta de recursos económicos obliga a reducir costes.
Nosotros nos resistimos y seguimos adelante editando Desnivel, cuidando lo que nos parece importante, aunque nos suponga un elevado coste personal y económico. Han pasado 38 años de aquel primer número de Desnivel y seguimos manteniendo la misma pasión por transmitir y comunicar lo que ocurre en el mundo de la montaña.
Por suerte nuestro mundo genera personajes irrepetibles que normalmente reflexionan mucho sobre el porqué de lo que hacen y saben transmitirlo con inteligencia, pasión, carisma, ilusión. Nunca nos han faltado temas interesantes que contar, todo lo contrario: lo que siempre hemos echado en falta son más páginas para hacerlo…
Nuestro lugar en este recorrido de 38 años ha sido cumplir el papel que pensamos debe llevar a cabo el auténtico periodista: dar la palabra y el protagonismo a los deportistas, buscar las mejores historias y contrastar la información, porque tenemos claro que somos responsables de lo que publicamos.
En eso consiste el buen periodismo: no solo en contar una buena historia, y contarla de una manera interesante, sino también en asegurarse de que sea veraz. O, al menos, ofrecer a los lectores todos los elementos para que puedan formarse su propia opinión.
Decir que el mundo de la comunicación ha cambiado es una obviedad. Solo hace falta mirar a nuestro alrededor. Ahora ya no somos –en la mayoría de los casos– los periodistas quienes contamos lo que está ocurriendo.
La información se ha democratizado, algo que es muy positivo aunque también tiene algunos aspectos negativos. Un alpinista o escalador puede compartir directamente (incluso al momento si lo desea) con sus seguidores lo que está haciendo.
Vivimos la fiebre del número de seguidores y “me gustas”, así que cualquier alpinista y escalador que quiera ser profesional o conocido busca la máxima difusión de lo que hace. Lo mismo ocurre con los fabricantes y distribuidores de material.
Nosotros somos los primeros que entendimos las posibilidades que abría internet y las redes sociales e iniciamos una web (desnivel.com), que hoy reúne 21 600 artículos, y utilizamos también nuestras redes sociales para compartir la actualidad del mundo de la montaña. Siempre con el mismo esmero, manteniendo los valores del “viejo” periodismo.
Es lo que queremos hacer aun sabiendo que para generar buena información hay que seguir la actualidad las 24 horas del día y no sólo rápido, sino, ante todo, con ese sello de calidad que es el ADN de Desnivel. La revista en papel no puede competir en actualidad con la web y las redes sociales, pero sí puede hacerlo en todos aquellos temas que transcienden a la inmediatez, cuidando la calidad del texto, fotos y ese esmerado diseño que siempre ha sido seña de identidad….
Por eso siempre hemos pensado que había hueco para dos tipos de periodismo, igual de interesantes, exigentes y complementarios: el digital y el de papel impreso. Continuar editando Desnivelen papel se está convirtiendo en una tarea muy complicada y solo posible gracias a un pequeño equipo absolutamente involucrado que vive la edición de esta revista con tanta pasión que no regatea tiempo, esfuerzo, energía, motivación…
Pero mantenerse en estos principios no resulta sencillo hoy por hoy. Por un lado se lee menos en papel. Por otro, cada vez tenemos menos publicidad, algo imprescindible para el sustento de las revistas.
En este número contamos con el apoyo de muy pocas marcas, todas ellas gestionadas por gente de montaña que ha sido compañera de viaje a lo largo de muchos años. Pocos años después de que Desnivel comenzará a editarse nacieron las otras revistas europeas modernas: Vertical, Alp, On the Edge… La mayoría ha desaparecido…
Desnivel es en estos momentos una de las pocas revistas de montaña que se siguen editando en el mundo. No sé cómo continuar estas líneas y me vienen a la cabeza esos mensajes que se lanzaban al mar metidos en una botella esperando que llegaran a alguna parte… El periodismo en papel vive momentos extraordinariamente difíciles. Si se pierde, todos perderemos algo muy valioso. Necesitamos vuestro apoyo.
No escribiría este mensaje si no estuviera absolutamente convencido de que el “viejo” periodismo en papel es clave, no sólo para estar bien informado, sino también para que esos personajes y hazañas que nos inspiran y motivan, y que pasarán a formar parte de la historia de nuestro deporte, pervivan.
Este mensaje solo pretende mostrar nuestra vulnerabilidad compartiendo esta etapa de fragilidad y soledad para que cada uno recoja el pedacito que le inspire, que le interese, que le aliente… en la esperanza de que con la creatividad, el apoyo y las sinergias de todos sea posible seguir adelante con este hermoso proyecto que es Desnivel.
49º edición Ispo 2019: en busca de la excelencia
Avance de novedades de la próxima temporada
Crampones más versátiles pero igual de precisos, cascos más ligeros sin restar resistencia, botas rígidas pero cómodas… Los fabricantes y diseñadores siguen buscando desarrollos que faciliten y hagan más placentera la actividad en montaña.
Un año más mostraron sus propuestas en la feria profesional de referencia de los deportes de invierno, celebrada en Múnich del 3 al 6 de febrero, a la que acudieron un total de 2943 marcas procedentes de 120 países. Entre los cientos de novedades presentadas, que llegarán a las tiendas el próximo otoño/invierno, destacamos las más interesantes para alpinismo, escalada y esquí de montaña.
Actualidad cultural
- «Wolfgan Güllich, Una vida en la vertical» por Tilmann Hepp.
- «No te haré esperar. Tres veces en el Kangchenjunga» por Nives Meroi.
- «Roca España. Costa Blanca Süd» por VV. AA.
- «La vida de Louise Arner Boyd. Aventuras árticas de una millonaria americana» por Joanna Kafarowski.
- «Cuaderno de montaña» por John Muir y Ed. Volcano.
Alex Huber. La conexión generacional
Con casi 50 años a sus espaldas, prácticamente todos ellos vinculado a las montañas y la escalada, Alex Huber sigue firmando episodios muy interesantes en el panorama del alpinismo internacional. Influido, tal y como él reconoce, por la estela marcada por Wolfgang Güllich, ahora es él quien sirve de referencia a las jóvenes generaciones de los alpinistas que van un paso por delante.
Texto: Darío Rodríguez.
The Indirect American. Canadá/Mount Macdonald
Chris Wright y Graham Zimmerman protagonizaron el pasado noviembre la primera invernal a la kilométrica cara norte del Monte Macdonald con la apertura de ‘The indirect american’ (1000 m, WI4 + M7). No esperaban encontrarse con una aventura tan seria y salvaje al lado de sus casas.
Texto: Graham Zimmerman.
Gredos deportivo
Un baño de sosiego
…y de armonía y de silencio y de pureza. Porque la esencia gredense no se limita a sus cumbres, cascadas de hielo y recorridos alpinos. En la Sierra hay también roca –mucha– y no solo la reservada a fisuras limpias, escalada clásica y autoprotección. Generalmente ubicada en las zonas bajas, existe una colección más que interesante de sectores deportivos que, al fin, alguien ha tenido el coraje de recopilar, documentar y compartir.
Texto: Raúl Lora.
Escuelas deportivas en la Sierra de Gredos
Una colección inédita
Sobre una extensión lineal de unos 100 km, a lo largo de la vertiente norte de la Sierra y repartidas entre las provincias de Ávila y Salamanca, aparecen salpicadas en el mapa un


